Glosario · Cultura · Degustación
Glosario del puro: capa, tripa, vitola, cepo y los demás
Por la casa CIGARA, publicado el , actualizado el

Cada afición tiene su lengua, y la del puro toma prestado del español de las plantaciones, del francés de los salones y de la jerga de las fábricas. Este glosario reúne los términos que encontrará en nuestras guías, en las cajas y en las conversaciones de salón, ordenados por temas y no por orden alfabético, porque una palabra se aprende mejor al lado de sus vecinas.
La anatomía: las tres hojas de un puro
Un puro de elaboración artesanal (totalmente a mano, como reza la caja) es un ensamblaje de tres capas, de dentro afuera:
Tripa
El corazón del puro. Es el motor aromático: un conjunto de hojas elegidas para componer fuerza, aromas y ritmo de combustión. La tripa larga se hace con hojas enteras plegadas a lo largo de todo el puro, firma de las vitolas de gama alta; la tripa corta reúne fragmentos de hoja, técnica honorable de los puritos y de algunos formatos económicos, que no debe confundirse con el tabaco reconstituido de los productos industriales.
Capote
Capote es el nombre que la hoja recibe en la galera. Una o dos hojas robustas que envuelven la tripa y le dan su sujeción mecánica. Discreta en boca, decide sin embargo el tiro: demasiado apretada, el puro cuesta; demasiado floja, se calienta.
Capa
El vestido del puro. Una hoja única, fina, elástica y sin defecto, cultivada casi siempre bajo velo para conservarse sedosa. Viste el puro, participa en su sabor más de lo que se cree y concentra lo esencial de las exigencias estéticas: tono uniforme, nervios discretos, tacto aceitoso. Es ella la que se raja cuando un puro se seca mal, y ella la que un corte torpe hace desenrollar.
Cabeza, perilla, hombro y pie
La cabeza es el extremo cerrado, el que se lleva a los labios una vez abierto; la sella la perilla (cap en inglés), un disco de hoja pegado. El hombro es la línea donde la perilla se une al fuste: la frontera que nunca hay que cruzar al cortar. El pie (foot) es el extremo abierto, el que se enciende.
Anilla
El aro de papel decorado que ciñe el puro cerca de la cabeza. Carné de identidad de la fábrica y objeto de colección por derecho propio (la vitolfilia es al puro lo que la enofilia al vino, en su vertiente de papel).
Los formatos: vitola, módulo, cepo
Vitola
El formato de un puro, definido por el par longitud × diámetro y, por extensión, su silueta. «Robusto», «corona» y «churchill» son vitolas. La palabra es española de origen y sigue siendo la de los entendidos.
Módulo
El equivalente francés de vitola en el uso comercial: los catálogos franceses hablan sin reparo de «module robusto». En la conversación, las dos palabras son intercambiables.
Cepo
El diámetro de un puro, expresado en sesenta y cuatroavos de pulgada. Un cepo de 50 mide, por tanto, 50/64 de pulgada, es decir 19,8 mm. Es la medida que condiciona la elección de la herramienta de corte y, para muchos, la comodidad en boca. Los cepos han engordado sensiblemente en veinte años: el 42 de la corona clásica parece esbelto al lado de los 54 y 60 contemporáneos.
Parejo y figurado
Las dos grandes familias de siluetas. El parejo es el puro recto, de flancos paralelos y cabeza redondeada, es decir, la inmensa mayoría de la producción. El figurado reúne todas las formas trabajadas: torpedo y belicoso de cabeza afilada, perfecto cerrado por ambos extremos y abombado en el centro, pirámide en cono continuo.
Las vitolas que conviene conocer
| Vitola | Longitud | Cepo | Carácter |
|---|---|---|---|
| petit corona | ~10 cm | 40–42 | el formato breve y denso, media hora |
| robusto | ~12,4 cm | 50 | el patrón moderno, de 45 a 60 minutos |
| corona | ~14 cm | 42–44 | el equilibrio clásico |
| toro | ~15,2 cm | 50–54 | el generoso contemporáneo |
| churchill | ~17,8 cm | 47 | la longitud señorial, más de una hora |
| lancero | ~19 cm | 38–40 | fino y largo, la capa en primer plano |
| gordo | ~15 cm | 58–60 | el cepo muy grueso, humo voluminoso |
La elaboración: de la hoja al puro
Ligero, seco, volado
Los tres pisos de la planta, que son también los tres papeles de una mezcla. El ligero, hojas de la cima empapadas de sol, aporta fuerza y nicotina; arde mal, así que se coloca en el centro de la tripa. El seco, piso intermedio, lleva los aromas. El volado, hojas bajas, asegura la combustión. El arte de la mezcla (ligada) consiste en dosificar esas tres voces.
Torcedor
El que lía, torcedora en femenino: las mejores manos de las grandes fábricas suelen ser de mujer. Años de aprendizaje para un solo gesto: enrollar tripa, capote y capa en un cilindro de tiro constante, con unas décimas de milímetro de tolerancia.
Fermentación
La etapa que separa el tabaco crudo del tabaco fumable: apiladas en pilones, las hojas se calientan de forma natural, pierden amoníaco y aspereza, y ganan sus aromas de tierra, cuero y cacao. Algunos tabacos fermentan durante años. Es también la razón por la que un puro sigue afinándose en el humidor: la química no se detiene nunca del todo, siempre que la humedad se mantenga estable.
Los tonos de capa
Del más claro al más oscuro: claro (rubio claro), colorado claro, colorado (castaño rojizo), colorado maduro, maduro (castaño profundo, fermentación larga), oscuro (casi negro). El tono describe la capa, no la fuerza del puro; el tópico tiene la vida dura.
La cata: hablar de lo que se fuma
Tiro
La resistencia que el puro opone a la aspiración. La imagen clásica: tirar de un puro debe costar el esfuerzo de una pajita en un batido, ni aire libre ni pelea. El tiro se decide en el liado, en el corte y en la conservación.
Cuerpo, fuerza, potencia
Tres palabras que el uso confunde y que la cata distingue. El cuerpo es la densidad del humo en boca, su textura: ligero, medio, pleno. La fuerza es el efecto de la nicotina. Un puro puede tener mucho cuerpo y resultar suave de fuerza; lo contrario también existe, y sorprende todavía más.
Retrohalación
Expulsar una parte del humo por la nariz, despacio: los aromas volátiles encuentran allí los receptores que la boca no tiene. Es el gesto que hace pasar de «madera, pimienta» a una paleta entera. Practíquela a pequeños toques, porque la mucosa nasal no perdona los excesos.
Ceniza, combustión, túnel
Una ceniza firme y clara señala un tabaco bien alimentado y una combustión pausada; se la deja crecer dos o tres centímetros, pues regula la temperatura. Una combustión torcida (canoeing entre los angloparlantes) se corrige con un trazo de antorcha; el túnel (la tripa que arde sola por el centro) delata un puro demasiado húmedo o fumado demasiado deprisa.
Puro
Un puro cuyas hojas proceden todas de un mismo país. La palabra designa además, de forma corriente en español, cualquier tabaco de hoja liado a mano; en una etiqueta, compromete el origen.
El vocabulario del mercado marroquí
Algunas palabras que no aparecen en ningún glosario cubano y que vuelven en todas nuestras guías.
Baremo
La lista oficial de precios de venta de los tabacos manufacturados en Marruecos, fijada por decreto e idéntica en todo el circuito legal: un puro tiene allí un precio, no una horquilla. Nuestra guía de los precios de los puros en Marruecos lo recoge marca por marca.
Circular
El texto de la Administración de Aduanas que publica cada revisión del baremo; dos circulares reconstruyeron los precios en 2026, el 1 de enero y después el 1 de abril.
Punto de venta oficial
Un establecimiento autorizado por el distribuidor exclusivo de los habanos: las Casa del Habano de Casablanca, Rabat y Marrakech y el Habanos Especialist de Marrakech, detallados en nuestra guía de dónde comprar. Fuera de ese circuito, un puro «más barato que el baremo» es falso o está mal conservado.
Franquicia del viajero
La cantidad de puros que un viajero puede introducir en Marruecos sin derechos: 25 puros o 100 puritos por adulto. Por encima, declaración e impuestos.
La última palabra
Este glosario no tiene nada de exhaustivo: cada fábrica, cada terruño, cada salón añade sus palabras. Cubre lo esencial: lo justo para leer una ficha de producto sin notas al pie, seguir nuestras guías sin rodeos y mantener el tipo en una conversación de iniciados. Los términos de la conservación (humidor, doble acción, punto de consigna) se desarrollan en nuestras guías sobre la elección de un humidor y sobre la humedad.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué diferencia hay entre una vitola y un módulo?
- En el uso corriente, ninguna: ambos designan el formato de un puro, es decir, su par longitud-diámetro. «Vitola» es el término histórico, español de origen; «módulo» es su equivalente comercial francés. En rigor, la vitola puede designar además el puro mismo dentro de la nomenclatura de una fábrica, cosa que «módulo» nunca hace.
- ¿Un puro oscuro es forzosamente más fuerte?
- No, y es seguramente el tópico más extendido. El tono de la capa (del claro al oscuro) informa de la madurez y la exposición al sol de esa sola hoja, que representa una fracción de la ligada. La fuerza viene ante todo de la tripa, y en particular de su proporción de hojas ligero. Hay puros claros muy potentes y maduros de una redondez absoluta.
- ¿Qué significa la palabra «puro»?
- En sentido estricto, un puro es aquel cuya capa, capote y tripa proceden de un mismo país: un dominicano integral, un nicaragüense integral. En España y en América Latina, «puro» nombra de forma corriente cualquier tabaco de hoja liado a mano. El contexto decide el sentido, pero en una ficha de producto la palabra compromete el origen.
- ¿Para qué sirve realmente la anilla de un puro?
- Históricamente, para identificar la fábrica y, dice la leyenda, para proteger los guantes de las manchas de tabaco. Hoy autentifica el puro y cuenta su gama. Se retira una vez que el puro ha entrado en calor (la cola cede mejor), y solo si estorba: ninguna norma del salón obliga a quitarla.
